Tzatziki en dos versiones (clásica y vegana)

Sábado, el 30 de Julio 2016, publicado en Recetas, Patés & Dips, eitquetado como: Yogur

Un "dip" ligero y refrescante para los días de calor

El tzatziki es una crema clásica de la cocina griega que me encanta tomar en verano porque es muy ligera y refrescante. Sus ingredientes básicos son el yogur y el pepino, pero si no consumes lácteos puedes hacerlo en versión vegana con una crema de anacardos.

No recomiendo usar yogur de soja porque no soy muy fan de los productos de soja sin fermentar...son difíciles de digerir, suelen producir gases y contienen multitud de antinutrientes que se inactivan en el proceso de fermentación (por ejemplo en el tamari, el miso o el tempeh). Eso sí, ten en cuenta que la versión vegana es nutritivamente más densa y llena más.

Tzatziki en dos versiones (clásica y vegana)

Estoy convencida de que la sabiduría ancestral de las culturas antiguas les ha guiado siempre maravillosamente bien a la hora de decidir cómo cocinar sus platos y combinar los alimentos. El Pepino es una hortaliza muy depurativa: es diurético y depura la sangre, pero además es muy rico en Silicio, un mineral que ayuda a regular los niveles de colesterol, fortalece el sistema nervioso y cardiovascular y es clave en la asimilación del calcio. O sea, que el pepino ayuda a asimilar el calcio del yogur, potenciando sus propiedades.

El tzatziki es además una fuente de probióticos gracias al yogur, por lo que ayuda a mantener una buena flora intestinal.
Una recomendación importante: usa yogur ecológico de cabra u oveja, no de vaca, ya que la leche de estos animales posee moléculas más pequeñas y es más fácil de digerir. Tampoco tiene el efecto inflamatorio de los lácteos de vaca. Al fin y al cabo, la cabra y la oveja son más similares al ser humano: solo tienen un estómago, como nosotros, en lugar de los 3 que tiene la vaca.

VERSIÓN CLÁSICA. Con Yogur de cabra

Ingredientes (para 4 personas)

• 1 bote de Yogur de cabra ecológico de 400 gr.
• 1 Pepino mediano
• 1-2 dientes de Ajo, rallados muy finos
• 1 cucharada de Eneldo fresco, picado fino / Hierbabuena / Perejil picado
• 2 cucharadas de Aceite de Oliva virgen extra
• Sal marina

Procedimiento

  1. Lavar los Pepinos, secar y rallar muy finos con un rallador de verduras. Pasar a un bol y añadir un poco de Sal marina, removiendo bien. Tapar y dejar reposar en la nevera durante al menos 30 minutos, para que el Pepino suelte todo el agua.

  2. Sacar el Pepino de la nevera y pasar a un colador. Dejar escurrir, removiendo bien con una cuchara para ayudar a eliminar el agua que haya soltado.

  3. Pasar el Pepino a un bol y añadir el Yogur, el Ajo, el Aceite de Oliva y el Eneldo picado (o las hierbas aromáticas que elijamos). Remover bien y dejar reposar en la nevera durante al menos 30 minutos, para que los sabores se combinen.

  4. Servir en un bol, decorado con un poco más de Eneldo picado y acompañado de crudités o crackers integrales.


Si el yogur es muy líquido y queremos que quede más cremoso, dejarlo escurrir unas horas sobre un colador de acero inoxidable cubierto con una tela de quesería o una gasa, hasta obtener la consistencia deseada.
¡No tiréis el suero que escurre del yogur! Podéis usarlo en lugar de vinagre o zumo de limón en las vinagretas o emplearlo para fermentar verduras (como los pickles).

Versión VEGANA. Sustituir el yogur por una crema de anacardos:
Ingredientes

• 1 taza de Anacardos, en remojo durante toda la noche
• 4 cucharadas de zumo de Limón
• 2 cucharadas de Semillas de Cáñamo

Escurrir los anacardos del agua de remojo y pasar al vaso de la batidora o robot de cocina. Añadir los demás ingredientes y triturar, hasta obtener una mezcla cremosa y suave. Añadir 1-2 cucharadas de agua, si queda muy espeso. Proceder con la receta desde el punto 3.
Si quieres beneficiarte del efecto probiótico, puedes utilizar un yogur de anacardos.

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